La independencia de Kosovo es la culminación de la larga serie de desatinos que han provocado la desintegración de la antigua Yugoslavia, creando un foco de inestabilidad permanente a las puertas de la Unión Europa. Es una mala noticia para la construcción política de una Europa en la que proliferan Estados diminutos, escasamente viables y con una fuerza propia tan reducida que su existencia depende de la creación de protectorados bajo el paraguas de la OTAN, las potencias europeas o el apadrinamiento directo de EE.UU. ¿A quién beneficia el surgimiento de este tipo de miniestados débiles y dependientes de potencias extranjeras? ¿Qué clase de “independencia” es ésta tan dependiente de fuerzas exógenas? Curiosamente cuando el mundo camina a procesos de integración regional y es tan patente la necesidad de gobernar la globalización, el proyecto europeo debe sufrir el cuestionamiento interno y externo de su propio proceso de integración social, política y económica, incluyendo dentro de estas dificultades la proliferación de independentismos y el surgimiento de Estados mínimos mediante procesos que difícilmente respetan la legalidad internacional.Si Europa aspira a ser uno de los focos de poder del nuevo orden mundial multipolar no es difícil llegar a la conclusión de que la independencia de Kosovo es tan buena noticia para los EE.UU como mala para los que consideramos indispensable el reforzamiento de la Unión Europea.Tampoco es bueno para la Unión Europea el efecto que la independencia de Kosovo puede tener en la vecina Rusia, pues en nada nos benefician los permanentes intentos de desestabilización de ese país que está llamado a jugar un papel determinante en el equilibrio geopolítico del planeta.
Kosovo: una mala noticia para Europa
Publicado 18 Febrero, 2008 General , También nos interesa Deja un ComentarioTags: Europa, Kosovo










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