El próximo 2 de mayo el PSM celebrará un homenaje a Manuela Malasaña en la plaza del 2 de mayo, a partir de las 13:00 horas. El secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, ha explicado que la intención es celebrar la fiesta de la región en la compañía deseada: el pueblo de Madrid.
Aludía a la decisión adoptada hace unos meses de no acompañar a Esperanza Aguirre en actos oficiales después de que ésta dejara claro cuál era su concepción de la instituciones democráticas vaciando de contenido y saboteando el trabajo de la Comisión creada en la Asamblea de Madrid para intentar esclarecer la conocida como “trama de espionaje” dentro del gobierno regional y el PP. De todos son conocidas las maniobras realizadas por la derecha regional para que la comisión de investigación quedara en agua de borrajas pese a la gravedad de los hechos que se investigaban y que afectaban a la médula de nuestras libertades y derechos como los ciudadanos: ni más ni menos que la realización de seguimientos y vigilancias desde la administración regional, pagados con dinero público y para un uso partidista e interesado por parte de un sector del PP.
Llovía sobre mojado en la cadena de burlas y atropellos perpetrados por el gobierno Aguirre en una espiral creciente de despropósitos (cambio de los reglamentos de la Asamblea regional, expulsión de ciudadanos y colectivos de los Plenos, obstaculización de la labor de la oposición…) con un único denominador común: el desprecio por el funcionamiento democrático de unas instituciones puestas al servicio de la gloria personal de la presidenta Aguirre y de la lucha sectaria dentro del PP utilizando para ello las instituciones que son de todos en la disputa de liderazgos internos en el seno de la derecha.
De alguna forma había que plantarse ante tanta burla y fijar posición en defensa de la calidad democrática de las instituciones madrileñas, denunciando de forma activa el proceso de degeneración al que las arrastra la particular forma de entender el ejercicio del poder por parte de Aguirre y sus secuaces.
Por eso es una buena idea la celebración de un homenaje a Manuela Malasaña que sirva como una reivindicación de la dignidad democrática y sea una expresión de la voluntad de los ciudadanos de no asistir impávidos a la degradación del sistema político en nuestra Comunidad.
El último Congreso del PSM ya señaló que frente al proyecto político que el PP desarrolla en Madrid hay otro Madrid posible, otro color. Hasta tal punto es así que es muy significativa la desproporcionada reacción de los jerarcas regionales ante la celebración impulsada por el PSM en el 2 de mayo y la negativa de los socialistas a servir de séquito de la lideresa en los fastos oficiales en los que acostumbra a utilizar los actos institucionales para arremeter contra todo aquello que se pone por delante de su ambición política.
De la ridícula y desmesurada reacción de la derecha regional da buena cuenta la última ocurrencia del viceconsejero González que ha citado a Napoleón para desacreditar la iniciativa del PSM, en un curioso salto mortal que les ha llevado en un año de la exaltación patriotera del bicentenario del 2 de mayo a la mofa de un homenaje a la figura de Manuela Malasaña utilizando las palabras del emperador francés y adoptándolo como estratega de cabecera.
Todos sabemos cómo acabó Napoleón.






Comentarios recientes