Esta tarde los trabajadores del Canal de Isabel II se manifestarán para protestar y llamar la atención de la sociedad madrileña sobre las consecuencias que podría tener la privatización de una empresa pública que, valga la redundancia, es de todos los madrileños/as, funciona razonablemente bien y da beneficios cada año. Estas características sin duda la convierten en un botín apetitoso para los especuladores pero también en un patrimonio que los ciudadanos deberíamos valorar en su justa medida. Sobre todo cuando administraciones como el gobierno regional parecen más dispuestos a servir a los primeros que a los segundos.
En la página web de la Agrupación Socialista de Distrito Centro han publicado una interesante entrevista a Francisco Caño, representante de la Mesa de Agua, que ayuda a aclarar algunos conceptos a respecto. En la misma web hay un resumen de la intervención de Miguel Aguado, secretario de Medio Ambiente de PSM, con motivo de la mesa redonda celebrada sobre el tema.
Nos jugamos mucho y que no podemos permitir que nos roben el Canal para ponerlo en unas pocas y codiciosas manos.





Comentarios recientes